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Reutiliza - Transforma una cantimplora de aluminio

Como ya os comenté en el anterior post DIY Reutiliza - Transforma una cantimplora de plástico, me gusta darle una segunda vida a los objetos, y el reto consiste en hacerlo con los productos que ya tengo en casa (o en la tienda).

En esta ocasión he elegido una cantimplora de aluminio, más pequeña que la anterior y con la boca mucho más estrecha. Al tener la boquilla pequeña no podía guardar objetos, y al no tener tapa, tampoco líquidos, así que no sabía muy bien cómo reutilizarlo.

La idea me la dió mi madre, un día hablando de la ola de calor, mi madre comentaba que no podía dejar las ventanas abiertas porque tenía corriente y se le cerraban las puertas, que estaba pensando comprarse un tope para la puerta de esos que tienen forma de peluche. Entonces pensé, que añadiendo peso dentro de las cantimploras podrían hacer de tope.

El reto - los requisitos para el proyecto

Realizar este tope para mi ha sido todo un reto porque tenía muchos requisitos que cumplir

  • No puedo comprar materiales, esa es la idea principal, por lo que tengo que hacer tanto el relleno como la funda exterior con materiales que ya tengo.
  • Tiene que pesar, pero tampoco mucho, ya que mi madre no puede mover mucho peso.
  • Tiene que ser resistente, al estar en el suelo puede llevarse golpes y debe poder resistirlos.
  • Una vez que deja de sernos útil debe volver a ser re-utilizable o al menos poder reciclarse sin problemas.
  • De fácil manejo.

Puede no parecer muchos requisitos, pero ya veréis que afecta totalmente al diseño y a la utilidad del mismo

El relleno

Los requisitos anteriores afectaron completamente al relleno de la cantimplora a la hora de transformarla en tope para puertas.

  • Tiene que ser resistente. Por eso opté por una de las cantimploras de aluminio, en vez de las de plástico, ante una patada fortuita el aluminio se abollaría pero el plástico podría romperse.
  • Tiene que pesar, pero tampoco mucho. Por eso elegí la cantimplora más pequeña, por tanto, la boquilla también era de las más pequeñas y eso dificultaba el relleno.
  • No puedo comprar materiales, Intenté rellenar el interior de la cantimplora con piedras, piedras que había encontrado en la calle, y fue un desastre porque al ser la boquilla tan pequeña no encontré ninguna piedra que pudiera caber en la misma, así que tuve que pensar en otra cosa
  • Una vez que deja de sernos útil debe volver a ser re-utilizable o al menos poder reciclarse sin problemas. Estuve pensando en rellenar el interior con cemento líquido, al ser líquido se puede rellenar sin problemas. Además es un material que uso en la tienda para realizar los porta velas de las velas de té, pero si hacía eso, al solidificar sería imposible volverlo a sacar del recipiente, y por tanto, se complicaría la manera de reciclar el objeto, ya que no podríamos tirarlo directamente a la basura del aluminio.

Por lo que pensando un poco más, me dije, ¿Qué tengo yo en la tienda o por casa que pueda usar como peso? Y claro está, ¿Qué es lo que más tengo? Pues jabón, claro está, además base de jabón de glicerina que puedo derretir y rellenar la cantimplora sin problemas. O darle aroma y así además de ser un tope de puertas, le puedo dar un segundo uso, que es de ambientador para la casa.

  • De fácil manejo. Aún habiendo encontrado la solución para el relleno, tiene que cumplir el requisito de que sea fácil de manejar, por lo que tenemos 2 opciones, o echar directamente la mezcla en la cantimplora, de esta manera pesará más porque podrás tener más jabón dentro de la cantimplora. O, cortarlo en pedazos pequeñitos y meter lo máximo posible. Ambos tienen sus pros y sus contras. Líquido, al final el tope pesará más, pero cuando pierda el aroma o se quiera re-utilizar o reciclar, costará más sacar el jabón, tendrás que calentarlo al baño maría para volver a derretir todo. Si es sólido, cuando deje de aromatizar la casa, se podrá sacar más fácilmente, o incluso echar la esencia sobre el jabón y mezclarlo mejor dentro de la cantimplora.

La funda - paso a paso

A mi madre le encantan los gatos, por eso cuando me dijo que quería un tope para la puerta de esos que parecen peluches, lo primero que pensé es en hacer un gato, un gatito en esta ocasión ya que la cantimplora es bastante pequeña.

Materiales

Tras revisar los materiales que tenía opté por hacer el gato con tela vaquera. Tenía un retal de tela vaquera de unos pantalones que se le quedaron pequeños a mis niños, use casi toda la tela para hacerme un bolso, así que sólo me quedaba una pernera, pero con eso tenía más que suficiente para este proyecto.

  • Retal de tela para la funda en forma de gato. En mi caso voy a utilizar tela vaquera, con ella también haré las patitas y el rabo.
  • Fieltro de varios colores, para los ojos, la nariz y las orejas.
  • Hilo negro para coser la funda, pegamento para pegar el fieltro e hilo naranja para bordar la boca.
  • Base de jabón de glicerina (500gr) y aceite esencial para el aroma del relleno.

Paso a paso

  1. Si no tienes plantilla de gato, lo mejor es que te hagas tú [email protected] una, para ello sólo necesitas lápiz y papel. Yo me he guiado del tamaño de la botella y del ancho de la boquilla, es decir, he calcado sobre el papel la cantimplora y luego he dibujado sobre ella la silueta del gato. Una vez dibujado, recortas y ya tienes tu plantilla.
  2. Doblas el retal de tela por la mitad, pones la plantilla sobre la tela, y recortas, para que no se mueva la plantilla mientras recortas lo mejor es fijarla con alfileres. Los restos de tela no los tires, si son grandes lo puedes usar para la cola o las patitas, o simplemente para el relleno del gato.
  3. Cosemos los 2 trozos de tela que hemos recortado, lo rápido sería a máquina pero como es una manualidad pequeña se puede hacer a mano. Se cose del revés y luego se da la vuelta para que no se vea la costura. Recortamos el fieltro para hacer los ojos, la boca y las orejas. Yo he usado fieltro blanco y negro para hacer los ojos, y uno naranja para las orejas y la nariz.
  4. Colocamos sobre la cabeza el fieltro, se puede coser o pegar con pegamento, en caso de coserlo lo mejor es fijar las partes con alfileres para que no se muevan.
  5. Una vez cosidos/pegados los ojos, nariz y orejas, bordamos sobre la cara una boca, yo he utilizado un hilo naranja porque creo que es lo que mejor queda con el tono de las orejas y la nariz, pero también se puede utilizar otro color si no tenéis este, o hacer la boca con fieltro o incluso no poner boca, eso es cuestión de gustos. Como he comentado en el punto 2, los restos de fieltro no los tires, los puedes usar para el relleno de la cabeza del gato.
  6. Como he hecho un gatito redondito, y la cantimplora es plana, he pegado unas tiras de plástico al rededor de la cantimplora, una que va desde la parte más alta de la cantimplora antes de redondearse, y otro que va desde un poco más de la mitad hasta abajo del todo. De esta forma se verá, tras poner la funda, más gordito en el centro y menos a medidas que subimos hacia la cabeza, es decir, le damos forma al cuerpo del gato. Yo lo he hecho con estas tiras de plástico que tenía por la tienda, pero se puede hacer con algodón, trozos de tela,...
  7. Una vez que tenemos la funda en forma de gatito, toca realizar el relleno de la cantimplora, para ello corto jabón de glicerina y lo peso todo junto, cantimplora y jabón, hasta conseguir llegar a tener un peso de 0,5kg más o menos, que es lo que quiero que pese el tope en total.
  8. Derretimos la base de jabón de glicerina y le añadimos una esencia, la que más nos guste para ambientar nuestro hogar.
  9. Como he comentado en la sección del relleno, cuando solidifique lo cortamos en pedazos pequeñitos y meter lo máximo posible.
  10. Si os fijáis en la foto anterior, la cantimplora tiene una base de tela, pero no está cosida, es un cuadradito que se sujeta con una goma, o como el pantalón que he usado era elástico, he aprovechado la costura del bajo del pantalón como goma para sujetar la base. De esta manera, sujetaré la funda con la goma y no será necesario coser. La manualidad es más fácil, pero sobretodo cumple uno de los requisitos, que sea de fácil manejo. Como además de tope de puerta lo vamos a usar de ambientador, si la funda no está cosida, se puede sacar fácilmente para poder añadir aroma al interior de la cantimplora.

Resultado final

Si juntamos la base de la cantimplora con la funda que hemos hecho en forma de gatito, el resultado es el siguiente:

Como veis en la foto, le he puesto un lacito al gato, me parecía que le daba colorido, el lazo lo he hecho trenzando hilo de algodón, pero cualquier tipo de lazo que tengas por casa valdría, o pegar unos botones, etc. También le he puesto unas patitas de tela vaquera que me ha sobrado, y por supuesto, la cola del gato que la he puesto en forma de asa, de esta manera no hay que agacharse mucho para coger al gato, ya que uno de los requisitos que tenía es que fuera de fácil manejo.

Espero que os haga gustado la idea, es una forma de recuperar un objeto, no sólo para un uso, sino para dos usos diferentes a los que tenía en su origen, ya que se ha convertido en ambientador y en un tope de puerta. Si se os ocurren ideas, escribirme, que todavía tengo más cantimploras esperando una segunda vida. ¡Hasta la próxima!




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